Bárbara Born: “El desafío para la formación de profesores es centrar el trabajo en la práctica”

La estudiante de doctorado de la Universidad de Stanford participó en la Jornada de académicos de la Facultad de Educación.

Bárbara Born.

Barbara Born, estudiante de doctorado en Educación en la Universidad de Stanford, visitó durante una semana Universidad Diego Portales, tiempo en el cual pudo participar en una jornada de encuentro con académicos y académicas de la Facultad de Educación, que estuvo focalizada en uno de sus principales temas de interés: cómo centrar la evaluación docente en la práctica.

Actualmente, en el marco de su tesis doctoral investiga mecanismos para mejorar la calidad de los programas de formación docente en Brasil. Con anterioridad, se desempeñó como profesora de historia y geografía en escuelas públicas y privadas, trabajó en el Departamento de Educación de Sao Paulo y en el desarrollo de contenido en diseño curricular y evaluación para el programa PED Brasil. Posee un máster en educación internacional y comparada de la Universidad de Stanford, un máster en educación de la Universidad de Sao Paulo y una licenciatura en historia de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo.

¿Cuéntanos cómo te acercaste a la docencia y cómo fue tu experiencia?

Desde muy temprano tenía la certeza de que quería ser profesora. Empecé a ejercer la docencia cuando cursaba el tercer año de mi graduación y desde el inicio percibí que las cosas que tenía que hacer en una sala de clases eran muy distintas de lo que estaba aprendiendo en la universidad. Aprendía mucho más con mis estudiantes, porque todo el tiempo estaba siendo desafiada.

Empecé trabajando en escuelas privadas y después en escuelas públicas en Brasil, con comunidades muy vulnerables. Fue una experiencia muy enriquecedora porque aprendí lo difícil que es para los niños estar en la escuela y la importancia que tiene en sus vidas, cómo puede ser transformadora.

Esto me marcó mucho, porque todo lo que decidí posteriormente en términos de mi carrera, es basado en el hecho de que quería ser mejor profesora. Entonces, cuando decidí que quería trabajar en la formación de profesores, fue porque creí que se necesitaba una mejor formación docente.

¿Fue muy desafiante trabajar en contextos tan diversos?

Sí, por muchas razones. La escuela particular donde empecé era de clase media baja, pero era muy distinto porque los padres estaban presentes en la educación de sus hijos, tenían las mínimas condiciones. En cambio, la escuela pública donde trabajé estaba en una favela, donde muchos alumnos no tenían qué comer, o los padres estaban en la cárcel. Fueron contextos muy distintos. Cuando empecé a hacer en la escuela pública lo mismo que hacía en la escuela privada nada funcionó. Entonces fue un gran desafío, pienso que fue el momento en que más crecí profesionalmente, porque fui desafiada por el contexto. Mi percepción es que es posible ser mejor, que si los niños no ponen atención en la clase no es su culpa, es mi culpa porque no consigo organizar mi sala de una manera atractiva, interesante y que hace sentido.

En cuanto a la formación docente, ¿cómo se puede preparar a los profesores para ejercer en escenarios tan diversos?

Yo pienso que centrando la formación docente en la práctica, en las cosas que son efectivamente relevantes para los profesores. Por ejemplo, es muy importante que el profesor comprenda el desarrollo cognitivo de los estudiantes, cómo organizar grupos en su sala de clases, para que estudiantes con diferentes niveles de desarrollo puedan aprender en los más altos niveles. Si hablo sobre equidad desde un punto de vista muy teórico, no estoy ayudando a los profesores a poner esto en práctica y la docencia es una actividad práctica, entonces pienso que el desafío para la formación de profesores, tanto la formación inicial como la formación continua, es centrar el trabajo en la práctica. Siempre muy informado por la teoría, pero comprendiendo que la naturaleza de la docencia es trabajar con estudiantes reales, es ejecutar movimientos que son prácticos, en cómo enseño matemática, lenguaje, historia.

Tu tesis de doctorado es sobre la formación de formadores, ¿de qué trata específicamente?

Estoy trabajando con la Municipalidad de Recife en Brasil. Ellos tienen una escuela de formación continua de profesores que se llama Paulo Freire, con mentores permanentes que trabajan con los profesores. En Brasil, las personas que forman profesores son otros profesores, destacados en la enseñanza, pero que nunca tuvieron formación específica para enseñar a profesores, que no es lo mismo que enseñar a niños. Para mi proyecto de tesis planifiqué un curso para los formadores, sobre aspectos específicos de la formación docente. La idea ahora es acompañar y ver cómo se desarrolla este proceso, cuáles son los resultados, si ofrecemos una formación específica para los formadores. Hay muchas escuelas de formación de profesores en Brasil, entonces pienso que el resultado de mi tesis puede dar luces sobre mejoras para la formación continua de profesores.

También tienes experiencia en evaluación, ¿cuál es tu opinión sobre los sistemas de evaluación y las pruebas estandarizadas?

Pienso que el problema con la evaluación estandarizada es que es utilizada como único instrumento de calidad de la escuela, entonces todo lo que el profesor hace se resume en un instrumento. Es importante desde el punto de vista de la política pública, porque así tienes estándares de enseñanza y puedes evaluar cómo los estudiantes de diferentes contextos están aprendiendo. Por otro lado, los contextos son distintos, entonces en un mundo ideal sería muy importante que los resultados de las evaluaciones fueran combinados con evaluaciones internas, con percepciones de los profesores, con observaciones de aula hechas por personas bien entrenadas, que puedan entender lo que pasa dentro de la sala de clases. Hay una experiencia muy importante de Harvard con otras universidades, donde encontraron que la evaluación estandarizada es sólo una pequeña parte del proceso y la mejor manera de evaluar la calidad es combinar las pruebas estandarizada con observación de sala de clases por personas muy competentes, muy entrenadas, e incluir la percepción de los estudiantes, obtenida a través de encuestas. Creo que es necesario combinar la evaluación con la oportunidad de desarrollo del profesor, que muestre cómo podemos hacer para que las cosas salgan mejor.

Por último, ¿cómo fue trabajar en la Facultad de Educación y qué rescatas de esta experiencia?

Fue una semana muy intensa con el grupo de profesores de la UDP. Paula (Louzano) me había hablado mucho de la actualidad, de las personas que hay acá en la Facultad. Se ve que tienen contenido muy estructurado y saben lo que están haciendo. Paula me invitó para aportar en la discusión sobre la evaluación de egreso, cómo pueden pensar esto, cómo centrar la evaluación en la práctica y pienso que mi desafío fue traer algo más, porque el grupo ya es muy bueno. Las personas que integran la Facultad tienen mucho repertorio teórico y práctico y pienso que yo aprendí mucho más de lo que enseñé, sin duda, porque trabajo mediando y facilitando las discusiones.

Además pude reunirme con Cristián Cox sobre otro trabajo que estamos haciendo en Brasil, para discutir un poco sobre la formación inicial de profesores, sobre cuáles son los modelos de formación inicial de profesores, y además tuve otra reunión con el equipo de Inglés, sobre planificación inversa, cómo hacer planificación desde el punto de vista de la comprensión de los estudiantes.

Lo que me llevo es creer que es posible hacer formación de profesores de una manera distinta. Lo que vi acá es muy distinto a lo que tenemos en Brasil y algo que es mucho más próximo a la formación de profesores de calidad, que debe ser centrada en las escuelas, enfocada en preparar al docente integralmente, y cuyos profesores estén directamente mirando lo que es mejor para sus estudiantes. Fue una experiencia de engrandecimiento profesional, sin duda.

La Jornada de Facultad se realizó el 1 de agosto con la participación de Bárbara Born.