Estudiantes de Educación General Básica cuentan su experiencia en prácticas pedagógicas

Las estudiantes Valentina Parga, Macarena Gormaz, Ignacia Arévalo y Romina Garabito.

Las estudiantes Valentina Parga, Macarena Gormaz, Ignacia Arévalo y Romina Garabito.

Valentina Parga, Macarena Gormaz, Ignacia Arévalo y Romina Garabito, todas de tercer año, relatan cómo se han desarrollado en sus diferentes centros de práctica.

Los estudiantes de Pedagogía en Educación General Básica comenzaron en abril sus prácticas pedagógicas y, en el caso de tercer año, les toca tomar un rol más protagónico dentro de la sala de clases en sus respectivos centros.

Valentina Parga, que hoy se encuentra realizando la práctica en un primero básico del Colegio Libertadores de Chile, recuerda cómo fue su experiencia durante el 2015, ayudando en un cuarto básico del Liceo República de Brasil junto a su compañera Javiera Román.

 “Yo creo que existen ciertos prejuicios al hablar de colegios municipales y uno piensa que hay un estereotipo de estos, pero es muy relevante la función que cumple un director respecto a las políticas que se toman dentro de un establecimiento y cómo eso puede variar significativamente las características del estudiantado en términos generales”, explica.

Respecto al trabajo realizado, ella recuerda que debía compartir mucho con los niños. Tenía que “conversar con ellos, tratar de conocerlos más y dar ese espacio que no se da en la sala, que en el fondo, se enfoca mucho en la clase y en lo que hay que hacer y no tanto a conocerlos, que es algo que, en alguna medida, también necesitan”.

Valentina, además, valora que la práctica comience en primer año. “Una de las cosas que más me gustó en la malla de la UDP era precisamente la inmediatez de las prácticas. En el fondo te arma otro training y te enfrenas de inmediato en la situación de aula, cuando en otras instituciones sucede que vas en tercer año y recién comienzas a tomar conciencia de qué es el trabajo en aula de forma práctica”, asegura.

Por su parte, sus compañeras Macarena Gormaz e Ignacia Arévalo, también están realizando su práctica en el Colegio Libertadores de Chile, en un cuarto y segundo básico respectivamente. Mientras que en 2015 compartieron un cuarto básico de la Escuela República de Israel.

Durante su práctica en la escuela, las estudiantes realizaron una obra de teatro junto con el curso, con el fin de enseñar en la unidad de representaciones teatrales. “La profesora nunca hubiera pensado en hacerlo así, nos dijo que para ella también fue bueno saber que no solo se puede enseñar desde la teoría, sino que desde algo mucho más práctico”, cuenta Macarena.

“Fue súper lindo y emotivo porque los niños se comprometieron con la obra, entonces fue demasiado emotivo. Más que lenguaje, era un aprendizaje de manera transversal en muchas asignaturas”, complementa su compañera.

Ignacia recuerda el gran trabajo que realizaban sus profesoras guía y la forma en que se relacionaban con sus estudiantes. “Son muy empáticas y pueden ayudar a los niños de manera muy personal. Ellas conocen a los niños y sus familias. Si el niño llega con cara triste, sabe qué le pasa. La relación estudiante-profesora es increíble”, sostiene.

En tanto, Romina Garabito realizó su práctica en un tercero básico del Colegio Cardenal Carlos Oviedo, de la Fundación Belén Educa. En él, el rol que cumplió la estudiante era el de ayudar a mantener la disciplina y apoyar con comentarios constructivos.

“También ayudábamos a los niños en todas las tareas que tenían que hacer durante el horario de clases”, sostiene Romina, quien realizó el proceso durante el 2015 junto a su compañera Scarlet Gavilán.

Actualmente, la estudiante de tercer año está realizando su práctica en un quinto básico de la Escuela Dr. Luis Calvo Mackenna, donde ha notado varios cambios en el comportamiento de los niños y niñas, debido en su mayoría a la edad que tienen.

“Hace que saques los prejuicios. Yo siempre pensaba que no quería un curso grande, me daba miedo porque mientras más grande, tienen más personalidad y son capaces de tener una opinión más formada, que te puede beneficiar o quizás herir, por algo que te digan”, afirma Romina respecto a la oportunidad de tener un curso mayor al del año pasado.