Facultad de Educación realizó conversatorio sobre enfoque de género y violencia sexual

La actividad reunió a estudiantes, académicos y administrativos de la Facultad. Se presentó y discutió en torno a la Normativa de Prevención y Sanción de Acciones de Violencia Sexual de la UDP.

En el marco de la difusión de la Normativa de Prevención y Sanción de Acciones de Violencia Sexual de la UDP, los consejeros de la Facultad de Educación, Ana María Hernández, Pilar Muñoz y Víctor Rocha, lideraron el pasado 16 de mayo el conversatorio “Tejiendo Diálogos”, que abordó los aspectos principales de este reglamento y respondieron las dudas de las y los asistentes, entre los que se encontraban la comunidad académica, administrativa y estudiantil de la Facultad.

El propósito de esta normativa es “asegurar una buena convivencia dentro de la institución y en todas las actividades vinculadas a su quehacer, proporcionando mecanismos para prevenir, enfrentar y sancionar situaciones de violencia sexual y brindar apoyo y orientación a quienes han sido víctimas de ella”. Está dirigida a todas y todos los integrantes de la universidad, así como también a personas que reciben o prestan servicios a la institución, y es aplicable tanto para actividades académicas como sociales que desarrolle o patrocine la universidad, dentro o fuera de ella.

La académica Pilar Muñoz aclaró que el reglamento incluso tiene validez en actividades de entretención como la “fiesta caturra” realizada a comienzos del año y agregó que “la normativa de nuestra Universidad busca prevenir, busca acompañar los procesos de cuidado […] está pensada para la búsqueda de espacios seguros, pero también para sancionar cuando los espacios, los tiempos y la evidencia lo muestre”.

Por otra parte, el académico Víctor Rocha señaló que, además de promover a la Universidad como un espacio seguro, a diferencia de otras instituciones se trata de un reglamento “mucho más vanguardista porque considera todas aquellas situaciones que generen conflictos de alguno de los integrantes de la comunidad educativa”. También hizo referencia a algunos conceptos clave dentro del protocolo, por ejemplo, violencia sexual y violencia de género, donde el primero está estrechamente ligado al consentimiento. “La diferencia entre una acción aceptada o no aceptada tiene que ver con el consentimiento, es decir, esa posibilidad de decir sí quiero eso o no quiero eso”, indicó, agregando que “uno de los elementos importantes de esta normativa es que aborda lo físico, el acto mismo, como también lo psicológico”.

En cuanto a las sanciones a las que refiere el reglamento, el académico expresó que depende del o la denunciante, debido a que se trata de un proceso de reparación relacionado con la responsabilidad que toma la comunidad educativa, lo cual consideró como uno de los efectos más complejos y, al mismo tiempo, como un desafío que propone la normativa. “Nos demanda preguntarnos por nuestra propia cultura organizacional y educativa y lo que estamos haciendo en el aula, yo creo que ese es uno de los efectos más complejos, por lo menos con respecto a nosotros en el sentido de que estamos generando espacios donde las relaciones son súper importantes”, señaló Víctor Rocha.

La académica Ana María Hernández, en tanto, enfatizó en la perspectiva del derecho que se encuentra como base de la normativa. Bajo este contexto se refirió a los sentimientos que surgen hacia el denunciante y denunciado, calificándola como la fase más compleja del proceso y uno de los desafíos que tienen como comunidad institucional, ya que se debe “resguardar el derecho de esa persona [la víctima]a vivir en una comunidad segura, pero también a que quien es denunciado tenga un debido proceso”, según expresó. “A pesar de que nos invade el sentimiento de rabia y que tenemos empatía hacia la víctima, tenemos que ponernos en el lugar de la persona que es denunciada y que puede ser una persona con la cual convives todos los días. Ese tema es complejo, nosotros sólo estamos colocando la temática para que la podamos reflexionar, pero es el sentido y el espíritu de esta política aportar a esta construcción”, agregó la académica.

La instancia estuvo marcada por la explicación de la normativa y por la intervención de los y las presentes para exponer sus dudas e inquietudes. Una de las más reiteradas fue si un tercero puede acudir a denunciar sin notificar a la víctima, a lo que se aclaró que esta última puede autorizar a alguien a que realice la denuncia, siempre y cuando lo haga explícito en un documento donde además relate los hechos, por lo tanto, siempre debe existir el consentimiento de la víctima para denunciar.

La Normativa de Prevención y Sanción de Acciones de Violencia Sexual de la UDP se puede conocer en el sitio web www.noalaviolenciasexual.udp.cl