Magíster en Liderazgo y Gestión Educativa inició su novena versión

“Nos mueve la convicción de que el liderazgo escolar es una condición para mejorar la calidad de la educación”, indicó el director del programa, Gonzalo Muñoz.

magíster2018La tarde del 27 de marzo, el Magíster en Liderazgo y Gestión Educativa de la Facultad de Educación UDP dio inicio al año académico 2018. En la inducción se presentó al equipo directivo y coordinador del programa, compuesto por su director, Gonzalo Muñoz; Lina Peralta, coordinadora de prácticas; Milva Azzini, secretaria de estudios y Mariluz Castro, secretaria del programa.

El magíster, que va en su novena versión y tiene una duración de 18 meses, se destaca por ofrecer a sus estudiantes una experiencia práctica en diferentes establecimientos educativos, que colaboran con la universidad. Según explicó Gonzalo Muñoz, en este Magíster se “distingue la práctica de gestión institucional y lo que implica gestionar una escuela, un liceo o un establecimiento educacional en un contexto como el actual y las competencias que los líderes requieren para hacer eso”.

Durante la inducción a las y los estudiantes, el director del programa destacó la necesidad que tiene el país de fortalecer el liderazgo educativo y al mismo tiempo el desafío que esto conlleva, pues se trata de una labor que se desarrolla fuera del aula, pero igualmente se encuentra en conexión con esta. Además, expresó que “fortalecer el liderazgo no es una opción, sino que es algo que el país tiene que hacer y que tenemos que seguir impulsando de buena manera y con calidad, con rigurosidad, porque esto no se trata solamente de aprender ciertas competencias generales, sino que tiene que ver con entender qué es liderar hoy día en un sistema educativo como el chileno, que además es diverso”.

Lina Peralta, la coordinadora de prácticas, ahondó en la formación práctica que se realiza a lo largo del programa y orientó a los y las presentes. Mientras que la primera etapa se basa en una “inmersión” en el centro educativo para diagnosticar lo que ocurre en su interior e identificar una posible área de mejora, la segunda práctica se centra en proponer un plan de mejora, que responda a la situación identificada en la primera práctica.

“Es muy interesante mirar la escuela como objeto de conocimiento, es transformarlos en investigadores de esa realidad, pero de manera práctica sin olvidar el contenido teórico. Ustedes tienen muchas experiencias y opiniones acerca de la escuela, en algunos casos nos va a favorecer y en otros ese juicio vamos a tener que ponerlo a la vista porque nos puede entorpecer en mirar la escuela más objetivamente”, señaló Peralta.

En el transcurso de la jornada se realizó una dinámica de presentaciones, en la que los y las estudiantes tuvieron que hacer duplas y conocerse, un análisis de caso y una autoevaluación diagnóstica sobre un conjunto de competencias que serán medidas por el equipo directivo.