Seminario sobre Progresiones de Aprendizaje en Espiral marcó cierre de convenio UDP/Mineduc

El proyecto buscó la elaboración, validación y ajustes de progresiones de aprendizaje y materiales educativos curriculares en el contexto del aprendizaje de estudiantes con discapacidad y mayores retos educativos.

En el marco del cierre del segundo convenio de colaboración entre el Ministerio de Educación y la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales, el 30 de mayo se realizó el seminario “Progresiones de Aprendizaje en Espiral: Herramientas curriculares para la diversificación de la enseñanza”, organizado por ambas instituciones para presentar los principales resultados del proyecto.

El convenio, coordinado por la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial de la UDP y la Unidad de Educación Especial del Mineduc, tuvo por objetivo elaborar, validar y ajustar una propuesta de Progresiones de Aprendizaje en Espiral y materiales educativos curriculares, es decir, un modelo en el cual se acrecienta el conocimiento de los estudiantes gradualmente. El proyecto se da en el contexto del aprendizaje de estudiantes con discapacidad y mayores retos educativos en las asignaturas de Lenguaje y Comunicación, Matemáticas, Ciencias Naturales e Historia, Geografía y Ciencias Sociales.

La jornada, en tanto, comenzó con el discurso de la decana de la Facultad de Educación, Paula Louzano, quien rescató la idea de que todos y todas tengan acceso al mismo currículum, a través de las orientaciones curriculares para estudiantes con necesidades educativas especiales que ofrece el Decreto 83 del año 2015. El desafío de este, sin embargo, se presenta en situaciones que generan “mayores retos al sistema escolar para la promoción de aprendizajes significativos. En este marco, creemos que las progresiones de aprendizaje en espiral son una respuesta que debe ser comprendida y utilizada de forma flexible”, señaló.

La bienvenida continuó con las palabras de la Coordinadora Nacional de la Unidad de Educación Especial del Ministerio de Educación, Débora Barrera, quien se refirió a los fundamentos de la elaboración de las Progresiones de Aprendizaje en Espiral.

En la instancia partió abordando el contexto histórico que, desde la década de los ’90, tuvo instrumentos internacionales como el Plan de Acción del Decenio, que exigían una educación para todos. También hizo un llamado a considerar el Programa de Integración Escolar (PIE) como una estrategia inclusiva y expresó que “la formación de profesores de Educación Diferencial no incluye suficientemente el conocimiento de las bases curriculares, necesitamos capacitaciones, reflexión, respecto de diversificación de la enseñanza, donde los equipos directivos de las escuelas comunes también se animen a profundizar en estrategias diversificadas que ayuden al aprendizaje y desarrollo de todos los estudiantes de un curso”. Barrera invitó además a entender las progresiones como un instrumento que dé respuesta a las necesidades de apoyo que requieren algunos estudiantes.

Por otra parte, Liliana Ramos, coordinadora general del proyecto y directora de la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial, indicó que junto a su equipo priorizaron objetivos de aprendizaje que fueran relevantes para la vida de los estudiantes, pero considerando el contexto educativo del país. Respecto del término “espiral”, explicó que “tiene que ver con cómo aprendemos y cómo debieran organizarse los currículum para dar respuesta a cómo aprendemos […] Otro aspecto que explica esta idea de espiralidad es que para nosotros todos los objetivos de aprendizaje deben ser trabajados siempre en un contexto más amplio, nunca por sí solos”.

Según Ramos, se pudo llegar a un proceso de consolidación de los objetivos para luego elaborar orientaciones de uso, las cuales permiten organizar las asignaturas en unidades para el año escolar. “Trabajamos pensando en que el uso de las progresiones tiene que ser en trabajo de colaboración con otros, lo pensamos para escuelas especiales y regulares con PIE”, señaló.

Las académicas de la Facultad de Educación, Luz María Terán y Constanza San Martín también conforman el equipo coordinador. De acuerdo a lo explicado por Terán, existe un “propósito norte” que “permite mirar cuál es la trayectoria que va a tener el estudiante y cuál es la finalidad de la asignatura, qué es lo que tiene que perseguir para lograr el aprendizaje”. Junto con esto aclaró que el propósito comprende un desde y un hacia, debido a que hay un progreso en el aprendizaje.

Por otra parte, Constanza San Martín se refirió a la validación del proyecto en dos etapas: una de tipo interna, con el equipo que participó de la construcción del documento, y una segunda validación de parte de profesores de escuelas especiales invitados a revisar el trabajo. Esta última instancia se realizó los días 25 y 26 de mayo en la UDP, donde 40 docentes de distintas regiones del país participaron del proceso de validación.

Entre los desafíos que destacó la académica se encuentra comunicar el documento a los profesores de manera nacional, pero también algo “fundamental es que muchos de los profesores dijeron que no dominaban el concepto currículum, en el fondo ahí tenemos una demanda a las universidades, al Ministerio, a distintas instituciones que formen profesores en todo lo que tiene que ver con competencias profesionales centradas en currículum, didácticas específicas”, puntualizó San Martín.

La instancia permitió una ronda de preguntas que hicieron las educadoras presentes y posteriormente se conformaron mesas para analizar las progresiones de cada asignatura, en las que participaron profesionales de la educación de distintas instituciones.

El proyecto se extendió entre los meses de agosto de 2017 y mayo de 2018, complementando lo realizado en el primer convenio de “Diversificación de la Enseñanza”, realizado anteriormente entre los años 2016 y 2017.

Video del seminario disponible AQUÍ.

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