Tutorías pares finalizan con éxito la versión 2018

El programa de tutorías apoya a estudiantes en su desarrollo académico durante los primeros años de estudio.

Con el fin de fortalecer instancias y acciones que funcionen como apoyo académico para las y los estudiantes de la Facultad de Educación de la UDP, desde hace más de cuatro años se realizan tutorías pares. Los tutorados son estudiantes de primer y segundo año, que una vez más finalizaron con éxito la versión de 2018.

El programa de tutorías comenzó en el año 2013, formando parte de un Proyecto de Mejora Institucional (PMI) para la facultad. En primera instancia eran realizadas por profesores y profesoras jornada, sin embargo, hace tres años son desarrolladas por tutores pares, es decir, estudiantes de la Facultad de Educación que cursan los últimos años de las carreras de pedagogía.

Julia Marfán, directora de Pedagogía en Educación General Básica, afirmó que las tutorías han tenido un buen impacto en la comunidad estudiantil y que la invitación es para quienes “han tenido dificultad para adaptarse al ritmo académico, que están con notas bajas en el primer semestre, pero es una actividad que está totalmente abierta a todos los estudiantes que la deseen recibir”.

La directora aseguró que las tutorías ya son parte de la cultura de la facultad y que tienen proyecciones para continuar por un período extenso. En el caso de esta carrera, hay entre 14 y 18 vacantes disponibles, pues varían según el tamaño de la cohorte de ingreso.

Valentina Sánchez y Fernanda Basaure, estudiantes de Pedagogía Básica, realizaron tutorías durante dos años. En relación a la experiencia colaborando, Sánchez señaló que fue enriquecedora al permitirle crear lazos con estudiantes de distintas generaciones.

“Personalmente, lo que más me gusta e impresiona de este programa de tutorías, es que demuestra la convicción que existe en nuestra facultad acerca de lo fructífero que es el aprendizaje cuando se da entre pares y se construye acompañado y con apoyo de otros/as”, agregó.

Por otra parte, Fernanda Basaure también destacó el aprendizaje entre pares y enfatizó en el desarrollo profesional y humano que le otorgó el programa al apoyar a estudiantes en sus primeros años de estudio. Además, expresó que “el tutor toma el rol de motivador para que la o el tutorado pueda apropiarse de su entorno académico y social y pueda utilizar los recursos que ofrece la facultad para desarrollar habilidades necesarias de un profesional de la educación”.

Por último Constanza Escalona, tutorada, manifestó que “una se siente apoyada, más confiada y sirvió mucho para mi crecimiento como persona durante los primeros años de universidad”. Junto con esto la calificó como una buena experiencia que facilitó la realización y organización de sus trabajos académicos, gracias al compromiso de quienes realizan las tutorías.